Seizei, solo y pobre
Seizei dijo a Sozan:
–Seizei está solo y pobre. ¿Podría el maestro ayudarle?
Sozan respondió:
–¿Seizei?
–Sí, maestro.
Sozan dijo:
–Has bebido ya tres copas del mejor vino zen de China, y todavía dices que ni siquiera te ha humedecido los labios.
Seizei pide ayuda diciendo que está solo y pobre, pero la respuesta del maestro revela que quizá ya posee aquello que busca. Un koan sobre carencia y plenitud.
Tiempo de lectura: 1 min