Hyakujo y el zorro
Siempre que Hyakujo daba una enseñanza, un anciano acudía a escucharla junto con los monjes. Cuando todos se marchaban, él también se iba.
Un día, sin embargo, se quedó atrás.
Hyakujo le preguntó:
–¿Quién eres?
El anciano respondió:
–No soy un ser humano. Hace mucho tiempo, en la época de un antiguo Buda, fui un maestro en esta montaña. Un monje me preguntó entonces: “¿Está una persona iluminada sometida a la ley de causa y efecto?”. Yo respondí: “No está sometida”. Por esa respuesta errónea he tenido que renacer quinientas veces como zorro salvaje. Le ruego, maestro, que me dé una palabra de liberación.
Luego preguntó:
–¿Está una persona iluminada sometida a la ley de causa y efecto?
Hyakujo dijo:
–No la ignora.
Al oír esto, el anciano despertó profundamente.
Se inclinó y dijo:
–He quedado liberado del cuerpo de zorro. Mi cuerpo está detrás de la montaña. Le ruego que me entierre como a un monje.
Un anciano revela a Hyakujo que lleva quinientas vidas atrapado en el cuerpo de un zorro por haber respondido mal sobre la ley de causa y efecto. Un koan clásico sobre karma y despertar.
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