Tokusan lleva sus cuencos

Tokusan fue al comedor llevando sus cuencos.

Seppo lo vio y le dijo:

–La campana aún no ha sonado. El tambor tampoco ha sido tocado. ¿Adónde vas con tus cuencos?

Tokusan volvió de inmediato a su habitación.

Cuando Ganto oyó hablar del suceso, comentó:

–Tokusan, aunque famoso, todavía no comprende la última palabra.

Tokusan acude al comedor con sus cuencos, pero el maestro le corta el paso con una observación simple que desencadena su comprensión. Un koan sobre atención y momento presente.

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